Club Deportivo Laredo

Historial del Club Deportivo Laredo

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Laredo
  • Ciudad: Laredo
  • Provincia: Cantabria
  • Comunidad Autónoma: Cantabria
  • Fecha de constitución: mayo de 1927
  • Fecha de federación: septiembre de 1931

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Deportiva Charlestón Foot-ball Club (1927-1931)
  • Sociedad Deportiva Laredo Foot-ball Club (1931-1941)
  • Club Deportivo Laredo (1941- )

TÍTULOS NACIONALES:

4 Ligas en Tercera División:

  • 1988/89
  • 2014/15
  • 2015/16
  • 2019/20

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal de San Lorenzo
  • Año de inauguración: septiembre de 1927
  • Cambios de nombre: Estadio Municipal de San Lorenzo (1927- )
  • Capacidad: 3.000 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Sport de San Lorenzo (1927-1931)
  • Estadio Municipal de San Lorenzo (1931- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO LAREDO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO LAREDO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN LAREDO:

Situado en la costa oriental de la provincia de Cantabria, con algo más de doce mil habitantes y junto al Mar Cantábrico, el municipio de Laredo fue tradicionalmente un importante e histórico núcleo pesquero con dedicación a la industria de conservas y salazones que, en las últimas décadas, debido a la benevolencia de su clima y atractivo de su magníficas playas y parajes, se ha convertido en un importante centro de servicios con gran dedicación al sector turístico.

Atraídos por la belleza de sus playas, a mitad de los años diez numerosos veraneantes de origen vasco que se acercaban hasta la localidad pejina para pasar parte del periodo estival, empezaron a dar puntapiés al balón sobre las húmedas arenas causando la admiración de la juventud local quien, atraída por aquel divertido juego, empezaron a practicarlo produciéndose retos entre laredanos y forasteros.

Empezado el año 1918 algunos de ellos pensaron en dar un paso adelante y constituir un club con el cual enfrentarse a los de los municipios de alrededor y de la capital provincial, Santander, donde la fama precedía a varios de sus más ilustres clubs. Presidido por Jesús Urrutia y vistiendo camiseta verde inicial que luego sumó un escapulario blanco con pantalón negro, el titulado Olimpia Sport Club nació con el fragor de la juventud jugando primero en la playa para, casi de inmediato, arrendar un humilde terreno de juego en la barriada de San Lorenzo del que adquirió su nombre.

Pasados los años y asentado el fútbol entre sus habitantes, en 1923 los socios del Olimpia Sport Club decidieron inscribirse en la recientemente constituida Federación Regional Cántabra de Clubs de Foot-ball, siendo catalogados como entidad de Serie B y urgidos por la organización territorial a adecentar su feudo para hacer taquillaje. Vallado el perímetro y realizadas algunas obras, el Campo de San Lorenzo fue inaugurado oficialmente el 12 de agosto sirviendo, bajo la presidencia entonces de Bautista Blanco, para debutar en el campeonato de la temporada siguiente 24/25 donde no realizó un buen papel como tampoco lo hizo en la campaña 25/26. Siguiendo en la misma categoría y teniendo como rivales a conjuntos de su comarca y de la capital, la gran falta de apoyo social y los temidos males económicos obligaron a que, faltando dos jornadas para concluir el torneo 26/27, el conjunto pejino se retirara de la competición a mediados de febrero de 1927 para poco después disolverse creando un quebradero de cabeza a la Federación Cántabra y resto de rivales, molestos con la actitud de los verdes.

HISTORIA DEL CLUB:

1927 – 1930

La retirada del Olimpia Sport Club causó una gran crisis entre sus socios, muchos de ellos jugadores, quienes emprendieron la búsqueda de nuevas amistades balompédicas con las que constituir un nuevo club, naciendo éste en mayo de ese mismo año 1927 con el justo propósito de dar rienda a la diversión, no adquirir compromisos de índole política y controlar, en la medida de lo posible, los vaivenes monetarios que habían quebrado la vida deportiva del fenecido.

Bajo la presidencia de Florencio López Lopez y siguiendo la iniciativa del joven José Luis Ulacia, la nueva entidad fue bautizada con el nombre de Sociedad Deportiva Charlestón Foot-ball Club en honor al típico baile que causaba furor entre la juventud de la época, decidiéndose entre todos sus miembros adquirir unos uniformes con más colorido como fue el rojo para la camiseta y el blanco para el pantalón. Hecho su debut el domingo 12 de junio frente a la S.D. Unión Santoñesa, los primeros años de vida del club pejino transcurrieron al margen de la Federación Cántabra dedicándose a disputar encuentros amistosos y otros en los que, bien por la intervención del ayuntamiento o de algún comerciante, se ponía una copa en juego.

A finales de 1928, dentro de una localidad que rozaba los seis mil habitantes, dada la gran cantidad de jugadores se organizó un segundo club que recibió el nombre de Sociedad Deportiva Chut Raso, humilde entidad que apenas tuvo trascendencia y terminó desapareciendo avanzado 1929 ensombrecido por la S.D. Charlestón F.C. que, por entonces, era su club más representativo a nivel regional. Comoquiera que el fútbol de aquellos tiempos, amateur y caprichoso, obedecía a los designios de sus socios y jugadores, algunos del desaparecido S.D. Chut Raso junto a otros constituyeron de cara a la nueva temporada en el otoño de 1929 el Deportivo Laredo F.C., sociedad que pese a su esfuerzo inicial no pudo competir tampoco con una animosa S.D. Charlestón F.C. que atraía mayor número de aficionados.

1930 – 1940

Empezado el año 1931, la S.D. Charlestón F.C. sin embargo acusando un cansancio y letargo cada vez más patente fruto de los años que iban acumulando sus ya veteranos jugadores, pareció entrar en crisis desapareciendo del mapa y dejando sus miembros la actividad deportiva durante unos meses, paso que dejó al Deportivo Laredo F.C. como único representante. No duró mucho tiempo esta dejación de funciones y en junio, ya reactivado, la S.D. Charlestón F.C. reemprendió la actividad enfrentándose precisamente frente al Deportivo Laredo F.C. con repartición de fuerzas al empatar ambos a cuatro tantos.

Pasado el verano y coincidiendo con el mes de septiembre de 1931, dos hombres fundamentales aparecieron en el horizonte futbolístico laredano. Se trataba del médico Ángel Senderos, apasionado del fútbol y del exitoso comerciante con reciente pasado en Argentina donde había acumulado una gran fortuna, Pedro Salcines, que había regresado a la villa. De la entente de ambos con los dirigentes de S.D. Charlestón F.C. y Deportivo Laredo F.C. salió el firme compromiso de solicitar del consistorio la cesión de unos nuevos terrenos en el ensanche de la localidad y construir un nuevo campo de fútbol cerrado y vallado donde dar rienda suelta a la práctica de deportes como el boxeo, fútbol, ciclismo, gimnasia, pedestrismo y cuantas actividades estuvieran ligadas al ejercicio físico y, sobre todo, constituir una nueva sociedad ligada al proyecto.

En octubre de 1931 S.D. Charlestón F.C. y Deportivo Laredo F.C. quedaron fusionados en una sola entidad que fue nombrada Sociedad Deportiva Laredo F.C. bajo la presidencia del sempiterno Florencio López López, conservando la mayor parte de la base de jugadores procedentes del «Charles» y los colores que durante años habían identificado a este colectivo, camiseta roja y pantalón blanco. Convencidos de que su futuro pasaba por competir dentro de las Ligas organizadas por la Federación Cántabra, a finales de 1931 la sociedad quedó inscrita en la Serie C, la última de las categorías de la territorial debutando en el campeonato 31/32 de forma exitosa al conquistar el primer puesto en su grupo. El hito, muy a pesar suyo, le contrajo problemas puesto que, no construido el nuevo campo y estando sin cerrar el de San Lorenzo, la Federación Cántabra aplicando el Reglamento le impidió competir en la Serie B debiendo continuar en la Serie C.

El C.D. Laredo conquistó el campeonato 32/33 nuevamente cerrando en 1933 su campo motivo por el cual ascendió a Segunda Categoría, segundo nivel regional donde consiguió el subcampeonato de la campaña 33/34 en la Liga para los pueblos al margen de la Liga para los clubs de la capital. La buena marcha del club pejino, en continua ascendencia, le permitió proclamarse campeón en la sesión 34/35 por lo que ascendió a una Primera Categoría donde estaba lo más granado del fútbol regional a excepción de aquellos grandes clubs que competían en las grandes Ligas nacionales, teniendo un mal debut al quedar sexto y último en el campeonato 35/36.

Descendido a Segunda Categoría, realizando la pretemporada 36/37 en julio de 1936 estalló la Guerra Civil quedando Cantabria bajo el mando de las tropas republicanas. El cese de la actividad deportiva y la apertura de un frente bélico en la región se mantuvo durante un año tomando las topas nacionales el relevo a finales de agosto de 1937, permaneciendo la localidad de Laredo y el resto de la región en tensa calma hasta finalizar el conflicto. Pasado el verano de 1939 la S.D. Laredo F.C. volvió a la actividad conservando Florencio López la presidencia, emprendiendo el club pejino la competición en Segunda Categoría la campaña 39/40.

1940 – 1950

En una época muy difícil, con hambre y en plena posguerra, los primeros años cuarenta resultaron complicados para el club cántabro sumido en Segunda Categoría cambiando, además, de denominación a principios de 1941 para cumplir con la Ley que prohibía el uso de extranjerismos. Convertido en Club Deportivo Laredo, con vistas a la temporada 41/42 y el desarrollo de un campeonato más competitivo, desde la Federación Española se fraguó la fusión de la federaciones asturiana y cántabra quedando constituida en noviembre de 1941 la Federación Astur-Montañesa de Fútbol, órgano donde quedaron ambas provincias integradas con la suma de Burgos y las anteriormente adscritas Zamora, León y Palencia.

Ascendidos los laredanos a Primera Categoría, ésta y el resto quedaron subdivididas en campeonatos que se organizaban en torno al ámbito geográfico de los clubs, permaneciendo los rojillos encuadrados en el grupo cántabro. Sexto en la temporada 46/47 bajo la presidencia de Tomás de la Dehesa Blanco, cuarto en la campaña 47/48 y tercero en la sesión 48/49, la década se cerró con un decepcionante decimoprimero puesto en la edición 49/50 y el firme deseo de, en lo sucesivo, llegaran tiempos mejores.

1950 – 1960

Iniciados los años cincuenta Tomás de la Dehesa continuó al frente del club finalizando octavo en la temporada 50/51, aprobándose en noviembre de 1952 la reinstauración de la Federación Cántabra dedicada en exclusiva al fútbol de la por entonces provincia de Santander. Quinto en la campaña 52/53, finalizada la sesión 53/54 el C.D. Laredo obtuvo el subcampeonato de Liga tras el Deportivo Santoña C.F., consiguiendo el ascenso a una Tercera División que era el tercer nivel nacional de la época y donde ya se practica un fútbol bastante exigente en táctica, físico y cualitativo.

Debutante en la categoría dentro del Grupo II donde competían los clubs asturianos y cántabros con un total de diez participantes, los rojillos realizaron un gran torneo 54/55 concluyendo en tercera posición tras Club Langreano y Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega, quedando a un paso de entrar en la Promoción para tratar de ascender a Segunda División. Sin embargo la realidad fue bien distinta y, agotados sus recursos económicos, el club solicitó a la Federación Cántabra competir en una categoría inferior para evitar males mayores, disputando la sesión 55/56 en Primera Regional donde encadenó un nuevo ascenso a Tercera División. Ubicado en el Grupo III junto a clubs vascos y cántabros, la edición 56/57 fue atractiva por el nivel de los rivales pero exigente en lo deportivo, concluyendo el torneo en decimoquinta posición y perdiendo la categoría.

Equilibrado el desfase presupuestario de antaño y con un buen plantel, durante la temporada 57/58 no se pudo retornar a Tercera División, objetivo que sí se alcanzó al término de la campaña 58/59 ingresando durante la sesión 59/60 nuevamente en el Grupo III con los mismos protagonistas de apenas un par de años antes. En esta ocasión, reforzado el plantel y con muchas ganas y sacrificio, se logró la continuidad pese a quedar decimocuarto en Liga, un puesto que satisfizo a directivos, jugadores y aficionados pues, muy humilde, al popular «Charles» la categoría le resultaba muy costosa.

1960 – 1970

Al empezar los años sesenta Tomás de La Dehesa continuaba al frente de la sociedad inserto en un Grupo III donde, en la temporada 60/61, se obtuvo un interesante cuarto puesto luchando incluso por estar más arriba. La venta de sus mejores figuras y unos refuerzos poco convincentes condujeron al club cántabro hasta la décima plaza en la campaña 62/63, no pudiendo evitar en la sesión 63/64 empatado a puntos con el C.D. Naval, de Reinosa, la pérdida de la categoría al terminar decimotercero. Recuperado federativamente para seguir en la categoría, bajo la presidencia de Antonio Fernández Enríquez el club concluyó sexto en la edición 64/65 y en la 65/66, ocupando la decimosexta y última plaza en la temporada 66/67 con cinco victorias por lo que descendió a Primera Regional.

Tras un breve paso por la primera de las categorías regionales reducido a dos temporadas, al final de la campaña 68/69 ascendió a Tercera División, una categoría en continuo movimiento que, justamente a la finalización de aquel curso 69/70, iba a ser reducida pasando de ocho grupos a tan solo cuatro con veinte participantes cada uno. Ubicado en el Grupo II donde competían clubs cántabros, vascos y castellano-leoneses con la participación de algunas sociedades ilustres con pasado en Primera o Segunda División entre los que dieron cita, entre otros, Real Racing Club, Deportivo Alavés, Cultural y Deportiva Leonesa o Baracaldo C.F., el torneo fue un quiero y no puedo para los laredanos quienes, además de ver a grandes jugadores, sumaron nueve victorias para terminar decimosextos descendiendo a Regional.

1970 – 1980

Los años setenta se empezaron con Pedro Aboitia Romero al frente del club en una Primera Regional que por entonces era el cuarto nivel nacional y donde el C.D. Laredo era uno de los clubs punteros. Pese a ello el ascenso a Tercera División no fue sencillo y, esfumadas sus posibilidades de retorno en la temporada 70/71, hubo que esperar a la campaña 71/72 para regresar por la puerta grande al proclamarse campeón de su categoría en Cantabria. La Tercera División de los primeros años setenta se había convertido en un selecto ramillete de ochenta clubs distribuidos geográficamente en cuatro grupos de veinte participantes cada uno en los cuales, además de cierto nivel, presentaba un sistema competitivo muy traicionero donde cualquier despiste podía acarrear un descenso.

Presidido por Julián Nates San Julián, la edición 72/73 centró la atención de muchos aficionados que, dentro del Grupo I donde competían clubs gallegos, asturianos, cántabros, vascos y castellano-leoneses, acudían en masa al Campo de San Lorenzo para ver la evolución de su equipo y rivales ilustres. Evitado el descenso directo al resultar decimosexto, los rojillos debieron defender su plaza frente al aspirante U.D. Gijón Industrial que había sido segundo en la Primera Regional asturiana, perdiendo en la ida 2-1 por lo que el empate 1-1 en casa significó su regreso a Regional. Como ya sucediera recientemente, el C.D. Laredo no pudo ocupar una de las dos primeras plazas en el torneo 73/74 por lo que hubo de esperar a la conclusión de la temporada 74/75 para, nuevamente campeón, ascender directamente a Tercera División sin mediar Promoción alguna.

Presididos por Valentín Pablo Expósito, los rojillos fueron ubicados una vez más en el Grupo I junto a gallegos, asturianos, cántabros y vascos luchando intensamente para escapar de los últimos cuatro puestos que conducían al descenso directo y, a poder ser, también de las cuatro plazas que obligaban a disputar una Promoción de Permanencia para tener continuidad en la categoría. Decimocuartos finalmente en la campaña 75/76, hubo que resignarse a disputar una Promoción frente al aspirante C.F. Sporting Mahonés, subcampeón balear, al que se derrotó 2-0 en casa y con el que se perdió 4-2 en la localidad menorquina, precisando de un encuentro de desempate que se resolvió favorablemente para los cántabros tras un contundente 3-0. Obtenida la continuidad, la sesión 76/77 se presentó como un verdadero reto pues, tras el anuncio por parte de la Federación Española de crear una nueva categoría titulada Segunda División B intermedia entre la Segunda División y Tercera División, la lucha por seguir en el tercer nivel nacional pintaba dramática. Siguiendo en el Grupo I con rivales de la misma procedencia geográfica, el campeonato fue un caos para el conjunto pejino quien al sumar tan solo tres victorias y once empates, perdió la categoría terminando colista y con un pie en Regional Preferente, una categoría por encima de la clásica Primera Regional convertida en quinta categoría.

Siguiendo Valentín Pablo Expósito en la presidencia, por cuestiones económicas tras el duro paso por la categoría de bronce el club pejino no pudo en lo sucesivo regresar a Tercera División tal cual se habían propuesto directivos y aficionados terminando los años setenta en una Regional Preferente no tan atractiva pero, al fin y al cabo, acorde con sus posibilidades del momento.

1980 – 1990

Comenzados los años ochenta la dinámica de los rojillos no varió demasiado en lo deportivo y tampoco en lo económico pues, aunque con la vitola de aspirante al ascenso, lo cierto es que siempre su destino se cruzaba con rivales más poderosos. Sexto en la temporada 80/81 y tercero en la campaña 81/82 escapándose la Promoción de Ascenso en favor del C.D. Barquereño, el ansiado ascenso a Tercera División hubo de esperar a la conclusión de la sesión 82/83 en la que, segundo tras la S.D. Buelna, mediante Promoción se enfrentó al asturiano Navia C.F. al que derrotó en la ida 0-2 consumando el ascenso en casa con un rotundo 5-0.

Compartido el Grupo II de Tercera División por conjuntos pertenecientes a las federaciones asturiana y cántabra durante esos tiempos, la edición 83/84 se resolvió con un notable octavo puesto en Liga al que sumó una preocupante temporada 84/85 en la que los rojillos, decimoquintos, a punto estuvieron de perder su plaza. Presidente Luis Diego Fuentecilla, durante la pretemporada 85/86 se hizo una quita importante y hasta el C.D. Laredo llegaron nuevos jugadores que permitieron la consecución del quinto puesto, un paso que se pretendió mejorar en la campaña 86/87 tras adjudicarse por parte de la Federación Española a la Federación Cántabra la administración del Grupo III de Tercera División.

En medio de un fútbol cambiante, coincidiendo con el anuncio federativo de la ampliación de la Segunda División B a cuatro grupos de veinte participantes cada uno, a la Federación Cántabra se le adjudicaron en esta nueva propuesta tres plazas correspondiente a los tres primeros clasificados, tentadora oportunidad que no fue desaprovechada por los pejinos para ser terceros en Liga tras S.D. Rayo Cantabria y Real Sociedad Gimnástica Torrelavega por lo que ascendió directamente a Segunda División B ante la desbordante alegría de sus seguidores.

La Segunda División B de la época era el tercer nivel nacional y, aunque el C.D. Laredo ya tenía experiencia anterior en estas lides, lo cierto es que había cierta ilusión por participar en esta categoría donde, al menos en nombre, se estrenaba. El debut de la temporada 87/88 se materializó en el Grupo I junto a sociedades gallegas, asturianos, cántabras, vascas y castellano-leonesas con mala fortuna puesto que, pese a saberse de antemano que la continuidad estaba bastante complicada, debía de lucharse por ello. Decimoséptimos finalmente, tres puntos les separaron del objetivo descendiendo a Tercera División.

De vuelta al Grupo III cántabro, con el remanente del curso anterior y algunos fichajes la campaña 88/89 se disputó de principio a fin con la idea en mente de obtener el primer puesto que daba el ascenso de categoría directamente, meta que se consiguió no sin apuros pues la presión del Castro F.C., igualado a puntos y S.D. Rayo Cantabria, a tan solo dos, fue asfixiante. Acomodado nuevamente en Segunda División B y ubicado en el Grupo II donde participaban clubs catalanes, aragoneses, castellano-leoneses, cántabros, riojanos, vascos y el F.C. Andorra, el C.D. Laredo no pudo encadenar una segunda temporada en este nuevo ciclo al concluir decimoséptimo empatado a puntos con C.D. Basconia y C.D. Teruel después de conseguir un empate insuficiente en su último encuentro liguero ante el C.D. Binéfar en tierras oscenses que le condenó a un amargo descenso.

1990 – 2000

Lo que en aquellos instantes pareció una pérdida de categoría puntual fruto de un accidente teniendo la esperanza de regresar lo antes posible, la realidad de los hechos futuros adquirió otros derroteros pues el C.D. Laredo, pese a sus enconados esfuerzos, tardaría bastantes años en regresar al tercer nivel nacional. El revés que supuso para muchos clubs el nuevo sistema competitivo en el cual, para ascender, no bastaba con ser campeón sino además ser el primer clasificado de una liguilla interregional, pasó amplia factura y los rojillos, muy afectados, quedarían marcados.

Nada más empezar la década, concluida la temporada 90/91 en segundo puesto tras el C.D. Pontejos, llegó el primer fracaso al ser cuarto y colista en la Promoción precedido por U.D. Fraga, S.D. Amorebieta y Peña Sport F.C., de Tafalla, ocupando el tercer puesto en Liga durante la campaña 91/92 precedido por U.M. Escobedo y Marina de Cudeyo C.F., de Pedreña con el triste desenlace de quedar, ya en la Promoción, tercero a un punto de C.D. Izarra, de Estella y Real Unión Club, de Irún mientras colista fue el C.F. Hernán Cortés, de Zaragoza. En la edición 92/93, tercero en Liga tras U.M. Escobedo y S.D. Rayo Cantabria, dispuso de una nueva oportunidad que desperdició al ser colista en un complicado grupo donde sus rivales, C.D. Touring, de Rentería, C.D. Calahorra y S.D. Huesca fueron inalcanzables. Tercero en la sesión 93/94 tras S.D. Noja y Real Racing Club de Santander «B», la Promoción fue un nuevo palo ocupando la posición de colista tras los pasos de Amurrio Club, C.D. Ribaforada y U.D. Barbastro causando la frustración de su afición.

Cansados de no ascender tras cuatro intentos consecutivos, a partir de 1994 los presupuestos del club pejino disminuyeron y la calidad deportiva de las plantillas perdió competitividad viéndose arrastrados a un aceptable sexto puesto en la temporada 94/95 para, a continuación, ser más acusada su falta de aspiraciones en los siguientes torneos donde, no sólo se alejaron de los puestos de cabeza, sino que se pasó a la zona media-baja de la clasificación siendo decimotercero en la campaña 95/96, decimosegundo en la sesión 96/97, nuevamente decimotercero en la edición 97/98 para cerrar la década con sendas decimoprimera plaza en los torneos correspondientes a las temporadas 98/99 y 99/00.

2000 – 2010

Nada más empezar el nuevo siglo el C.D. Laredo pudo recomponer la situación alcanzada en los últimos años y, casi de la noche a la mañana, se organizó una plantilla que terminó segunda en Liga aunque muy distanciada de una inalcanzable S.D. Noja, primero de principio a fin. Clasificado para disputar la Promoción de Ascenso después de más de un lustro sin poder hacerlo, dicha fase fue acogida con expectación entre la afición aunque el resultado final fue muy negativo al ser cuarto y colista con una sola victoria siendo precedido por C.D. Alfaro, C.D. Aurrerá Ondárroa y C.D. Teruel. La clasificación para la Promoción, contrariamente a lo que se pensaba, fue un espejismo y durante el resto de la década ya no se volvió a repetir aunque ocasiones para hacerlo pasaron muy de cerca.

Quinto en la campaña 01/02 a tres puntos de poder promocionar, en la sesión 02/03 se retrocedió hasta la séptima plaza teniendo, ya en la edición 03/04, una nueva oportunidad que debido a la falta de calidad necesaria le llevó nuevamente al quinto puesto. Desilusionados por tanta adversidad, en la temporada 04/05 se dio un gran paso atrás con un equipo desconocido que terminó decimotercero causando malas sensaciones que en la campaña 05/06 fueron mitigadas en parte gracias a la séptima plaza alcanzada en Liga.

En la sesión 06/07 se volvió a luchar por conseguir concluir entre los primeros cuatro puestos, tarea que no se consiguió por poco al separarle un solo punto del cuarto puesto ocupado por el Ct.D. Bezana. Lo que parecía un camino bien trazado para conseguir promocionar sin embargo se torció en las dos siguientes temporadas pues los rojillos, novenos respectivamente en los cursos 07/08 y 08/09, decepcionaron ampliamente en un campeonato cántabro de la categoría donde siempre se esperaba más de los pejinos a tenor de su historial. Cerrando la década se dispuso de una cuarta oportunidad para lograr el objetivo en un torneo donde predominó la igualdad entre los candidatos a los primeros puestos debiéndose conformar los laredanos nuevamente con la quinta plaza.

2010 – 2020

Al iniciarse la segunda década del nuevo siglo el C.D. Laredo no empieza con buen pie terminando la temporada 10/11 en muy discreto decimoprimero puesto que le aleja mucho de las plazas de cabeza. Lo que parece ser un paso más hacia una década sin opciones de estar arriba, a partir de 2011 adquiere un cambio significativo empezándose un ciclo muy productivo donde el conjunto pejino siempre estará entre los cuatro primeros y, por lo tanto, tendrá opciones reales de ascender aunque conseguirlo sea harina de otro costal.

De este modo en la campaña 11/12, tras ser subcampeón de Liga a dos puntos de la S.D. Noja con el que mantiene un intenso duelo por el liderato, en la Promoción cae en cuartos ante el C.F. Pobla de Mafumet al perder 2-1 en la localidad tarraconense y empatar 1-1 en casa ante la frustración de su afición, mal trago que no será el único pues en lo sucesivo volverá a repetirse año tras año. En la sesión 12/13 termina cuarto muy alejado del primer puesto accediendo a una Promoción donde es eliminado nuevamente en Cuartos, en esta ocasión por el Badajoz U.D., conjunto pacense con el que empata 0-0 en casa perdiendo una semana más tarde en la capital extremeña por 2-0.

Segundo en la edición 13/14 a doce puntos de la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega, en la Promoción por fin consigue sobrepasar los Cuartos al eliminar a la Ag.D. Ceuta F.C. a quien derrota en la ciudad norteafricana 1-2 y en casa por 1-0. Clasificado para Semifinales, en esta ronda supera al C.D. Teruel después de vencer 2-0 en casa y empatar 1-1 en la capital aragonesa, consiguiendo acceder a una Final donde todo el club y aficionados esperan que le dé por fin el merecido ascenso de categoría. Decidido mediante sorteo enfrentarse al Atlético Astorga F.C., después de un esperanzador 2-1 en casa sin embargo todo acabará diluyéndose como humo en el aire pues, derrotado 1-0 en la localidad maragata, el valor doble de los goles obtenidos a domicilio cierra de forma tajante su progresión.

Con la plantilla reforzada para intentar ser primero y eludir las temibles eliminatorias a las que se ha visto sujeto en los últimos tiempos, el C.D. Laredo consigue en la temporada 14/15 el campeonato cántabro con relativa comodidad siendo su adversario en la Eliminatoria de Campeones la Ag.D. Mérida con la que empata 0-0 en tierras extremeñas. Repleto el Campo de San Lorenzo para la vuelta, en casa y ante su afición una dolorosa derrota por 1-2 le aparta del descenso directo y obliga a pasar a Semifinales, ronda donde es eliminado por la Gimnástica Segoviana C.F. al perder 1-0 en la capital castellana y nuevamente en casa por 1-2 siendo apeado. Castigado por la competición en la campaña 15/16 obtiene su segundo título consecutivo en el Grupo III un punto por delante de la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega, buscando una nueva oportunidad en la Eliminatoria de Campeones donde se enfrenta a la S.D. Zamudio, campeón vasco de la categoría. Después de una amarga derrota por 3-1 en la localidad vizcaína, en casa el 1-0 conseguido es insuficiente para ascender, pasando a una Semifinal en la que supera a la S.D. Almansa después vencer 0-1 en la localidad albaceteña y empatar 1-1 en casa. El conjunto pejino vuelve a estar donde desea y la Final parece accesible teniendo como rival al C.D. Ejido 2012 con el que pierde 1-0 en la localidad almeriense siendo incapaz de vencer en casa tras un inoportuno empate 0-0. Su sueño se esfuma.

En la sesión 16/17 los rojillos vuelven a la carga terceros en Liga tras los dos conjuntos de Torrelavega, Real Sociedad Gimnástica y C.D. Tropezón, de Tanos, accediendo a unos Cuartos donde supera con gran igualdad al Utebo F.C. después de empatar 0-0 en casa y 1-1 en la localidad zaragozana haciendo valer el valor doble de los goles obtenidos a domicilio. La Semifinal, sin embargo, será su fin pues empatado 2-2 en casa ante el C.D. Calahorra, el conjunto riojano le eliminará al imponerse en la vuelta por 2-1. Tercero en el campeonato 17/18, los Cuartos de la Promoción serán de nuevo un obstáculo insuperable pues tras una luchada victoria 3-2 ante el Deportivo Alavés «B», en el encuentro de vuelta cae ampliamente derrotado por 4-1 siendo eliminado. Con una buena plantilla y el segundo puesto en la temporada 18/19 a seis puntos de la U.M. Escobedo, los rojillos disputan unos flojos Cuartos donde son apeados por el C.D. Numancia de Soria «B» al ceder en ambos encuentros de la eliminatoria, 1-0 en la capital castellana y 0-2 en casa.

Son ocho intentos consecutivos por intentar ascender y ocho correspondientes frustraciones, pero los cántabros no cesan en su empeño y en la campaña 19/20 dan el resto por conseguirlo. Primeros en Liga en el momento de ser suspendida la competición a causa de la gran crisis sanitaria que afecta al país, la Federación Española establece que los cuatro primeros clasificados del Grupo III se eliminen entre si a encuentro único y ascienda el vencedor, ocasión que no desaprovechan los rojillos quienes en Semifinales se imponen 3-1 al C.D. Tropezón y, ya en la Final, a la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega por 2-0 obteniendo, ahora sí, un merecido ascenso.

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