Sociedad Deportiva Beasain

Sociedad Deportiva Beasain

Historial de la Sociedad Deportiva Beasain

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Beasain
  • Ciudad: Beasáin 
  • Provincia: Guipúzcoa / Gipuzkoa
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 1939
  • Fecha de federación: 1939

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Beasain Fútbol Club (1939-1941)
  • Sociedad Deportiva Beasain (1941- )

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal de Loinaz
  • Año de inauguración: 31 de agosto de 1958
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal de Loinaz (1958- )
  • Capacidad: 1.000 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Sempere (1939-1957)
  • Campo de Arana, Ordizia (1957-1958)
  • Campo Municipal de Loinaz (1958- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA BEASAIN. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA BEASAIN. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN BEASAIN:

Situado en la comarca guipuzcoana del Goierri próxima a la divisoria entre las provincias de Álava y Navarra de la que ejerce de capital, el municipio y localidad de Beasain con sus catorce mil habitantes es un importante enclave industrial conocido por ser sede de la principal empresa constructora nacional de vagones de ferrocarril, contando en su término municipal con otras industrias relacionadas con la fundición e hidráulica, además de fábricas de motores eléctricos, puentes grúa, polipastos, generadores y bombas sumergibles. Bañada por el Río Oria, la localidad presenta un destacado papel comercial para toda la comarca estando emplazada en un enclave rodeado de montañas y varios parques naturales.

Contando con algo más de dos mil vecinos a comienzos del siglo XX y en pleno fervor modernista, cuando el 8 de diciembre de 1904 quedó inaugurado la Sociedad Recreativa Casino de Beasain presidido por Quintín Altolaguirre, muchas fueron las actividades lúdicas y recreativas que se propusieron sus socios destacando durante sus primeros años de vida las dedicadas al teatro, a las fiestas que anualmente cada mes de junio se organizaban con diversos entretenimientos y, desde 1909, a la pelota, tradicional deporte vasco que contaba con muchos seguidores atentos a las evoluciones de los pelotaris.

A partir de los primeros años diez, las carreras de bicicletas y las pedestres, sobre todo campo a través, empezaron a tomar auge adquiriendo gran popularidad que, en unión a la pelota, sobrellevaron el peso deportivo de la sociedad sin tenerse constancia de la práctica del fútbol a nivel organizado, relegado este a la calle o a los descampados próximos a la localidad. Aunque en julio de 1916 el ayuntamiento hizo gestiones con la Compañía de Caminos del Norte de España para subarrendar al municipio unos terrenos para la práctica del fútbol, lo cierto es que aquella iniciativa no prosperó por la negativa de la empresa alegando esta peligrosidad en el cruce de la vía férrea debiendo esperarse todavía unos años más hasta que fraguara la primera tentativa con carácter serio.

Mientras ello ocurría, fue el Casino quien sostuvo en gran parte la bandera deportiva procurando de vez en cuando pruebas atléticas, ciclistas o de pelota pero también lúdicas como la proyección de películas en su salón y la organización de verbenas o veladas musicales. Sin embargo, durante los años diez, no fue la única sociedad deportiva pues dado de alta en el Registro desde el 24 de diciembre de 1913, la localidad contó con el Club Deportivo Beasain, constituido por jóvenes vinculados en parte al Casino que proyectaron de forma independiente las mismas prácticas deportivas llevadas a cabo por la sociedad decana aunque sin fortuna pues, no contando con la determinante ayuda del consistorio, desapareció al poco de nacer extinguiéndose a mediados de 1914.

El gran salto cualitativo se dio al fin en 1919 cuando Emilio Bernís, director de la Compañía Auxiliar de Ferrocarriles con sede en la localidad, cedió unos terrenos pertenecientes a la empresa en la barriada de Sempere donde jóvenes de Beasain, Ordizia y Lazcao asentaron la base para constituir el 27 de abril la Sociedad Deportiva Sempere presidida por Ramón Paz. Decantados por el fútbol que se convirtió de inmediato en su deporte favorito, durante este año y los sucesivos el Campo de Sempere se encumbró en el máximo exponente local atrayendo la atención de más jóvenes que deseaban emular sus lances originándose ese mismo año otro club, el Beti Bizi, quien haciendo también uso del Campo de Sempere dio el salto a la siguiente década.

A principios de los años veinte desavenencias entre miembros de la S.D. Sempere dieron pie a la constitución del modesto Lagun Artea, no teniendo excesiva continuidad y desapareciendo ambas sociedades en la primavera de 1922 cuando en la localidad, desde hacía ya un par de años, venía pujando fuerte otra sociedad con fines balompédicos, el Beasain Foot-ball Club. Constituido el 24 de diciembre de 1920 por un grupo de amigos en edad juvenil -infantil en aquellos tiempos-, los inicios de este club que vestía camiseta roja fueron dubitativos en lo económico pero firmes en su propósito de jugar al fútbol, siendo que a finales de 1921 con la llegada de Ernesto Poignón, mayor de edad y con excelentes relaciones con la empresa C.A.F., empezó su verdadero despegue.

Desaparecidos Lagun Artea, S.D. Sempere y Beti Bizi, en 1922 el Beasain F.C. se convirtió en el único representante local en solitario ingresando en su nómina de socios parte de los jugadores que habían pertenecido a estos clubs y, a pesar de que antes de 1925 fueron constituidos otros como la Unión Deportiva Beasain y el Aurrera, lo cierto es que ninguno de los dos lo pudo desbancar de su pedestal. Presidido por Doroteo Aguirre desde 1922, el Beasain F.C. se inscribió ese mismo año en la Federación Guipuzcoana siendo considerado de Segunda Categoría por lo que disputó la temporada 22/23 en la Serie C al igual que las siguientes, adquiriendo una gran notoriedad en la provincia y no dejando exentas de práctica otras disciplinas como el ciclismo, la pelota, las carreras pedestres y el alpinismo.

Llegados al año 1925, quisieron las circunstancias que a la buena trayectoria del Beasain F.C. le faltara, sin embargo, un importante ingrediente como era disponer de una sede social en condiciones mientras que, por otro lado, al Casino Recreativo contar con el principal club deportivo podía hacerle cuadrar el círculo de aunar, bajo una misma sociedad, elementos recreativos y deportivos. Existiendo un buen ambiente entre las respectivas directivas de ambas sociedades, en el mes de marzo cada una sometió a votación fusionarse con la otra para constituir una nueva, idea que fue aceptada por ambos colectivos mayoritariamente quedando constituido en abril el Casino Recreativo Beasain F.C. resultando electo primer presidente Emilio Poignón, vicepresidente Luis González, secretario Doroteo Aguirre y tesorero Pedro Lasa mientras Ignacio Cortés se encargó de la sección deportiva. El 13 de mayo se inscribió la sociedad en el Registro de Asociaciones del Gobierno Civil.

El nuevo club empezó con buen pie su trayectoria deportiva proclamándose campeón del Distrito de Tolosa en la temporada 25/26 dentro de la Serie C aunque el ascenso de categoría se le resistió, repitiendo mismo título en la campaña 26/27 acompañado con el Campeonato de Guipúzcoa de la categoría que le facilitó el ascenso a la Serie B. Desde su nacimiento el C.R. Beasain F.C. solía emplear alternativamente camiseta blanca o blanquiazul con pantalón azul, conquistando en la sesión 27/28 el campeonato del Distrito de Vergara pero sucumbiendo en la Promoción de Ascenso a la Serie A, primera de las categorías regionales. Reestructurada la Serie B en la edición 28/29 por la Federación Guipuzcoana originando el Campeonato de Preferente, los blanquiazules fueron terceros cerrando el curso 29/30 quintos.

Iniciados los años treinta el C.R. Beasain F.C. vivió sin duda sus mejores momentos alcanzando los cuatrocientos socios en una localidad que apenas rebasaba los cinco mil vecinos. Además de fútbol, la sociedad organizaba encuentros de pelota, carreras pedestres, ciclistas incluso se apoyaba el montañismo disponiéndose en caja suficiente caudal para representar obras de teatro y destinar dinero para una biblioteca cumpliendo una importante obra social además de la estrictamente deportiva o recreativa. En cuanto al fútbol, todo parecía ir viento en popa conquistándose en la temporada 30/31 el Campeonato de Guipúzcoa de la Serie B aunque no se consiguió ascender a la Serie A y en la campaña 31/32 el torneo del Distrito de Vergara de la Serie B pero, coincidiendo con los primeros tiempos de la Segunda República, todo empezó a cambiar en el aspecto deportivo yéndose los más destacados jugadores beasaindarras a otros clubs de superior categoría y socialmente, con una gran crisis laboral.

La tendencia alcista mostrada por el C.R. Beasain F.C., sin embargo en 1932 sufrió un durísimo golpe a causa de la grave situación que se apropió de la empresa C.A.F. desde principios de los años treinta descendiendo la producción de forma tan alarmante que, de los dos mil doscientos trabajadores que se tenía en plantilla, se despidieron mil quinientos originando una enorme crisis en la localidad y su comarca. La deriva de la empresa, muy ligada al club, provocó a su vez que no hubiese dinero para afrontar la temporada 32/33 no pudiendo siquiera abonar la cuota a la Federación Guipuzcoana, desapareciendo la sección futbolística que no el club, que en lo sucesivo se decantó por el ciclismo como principal actividad deportiva.

Ausente el club más representativo de Beasain, el fútbol encontró apoyo en nuevas iniciativas que, de forma muy humilde, nacieron a continuación como la Peña Murumendi, surgida en 1933 y más tarde el Iberia F.C., nacido en 1934 quien participó y representó a la localidad en el Campeonato de Clubs Modestos de 1935 pasando gran parte de 1936 sin posibilidades de recuperación a tenor de la tensa situación política que se vivía por entonces.

Con el estallido de la Guerra Civil Beasain fue ocupada por las tropas nacionales a finales de julio de 1936 después de intensos combates siendo, ya en octubre, incautada la sede del C.R. Beasain F.C. por Falange quien, conociendo la ideología republicana y liberal de sus socios, no tuvo reparo en dar de baja al histórico club deportivo en el Registro de Asociaciones significando su desaparición legal pasando a emplear sus locales para labores de auxilio social. Durante tres largos años la paralización del deporte fue la tónica habitual interrumpida puntualmente con la celebración de partidas de pelota en el frontón cubierto organizadas por los carlistas y pruebas ciclistas a cargo de los falangistas, todo ello para recoger fondos, mismo fin al que se dedicó en varias ocasiones el Campo de Sempere destinado a encuentros de fútbol teniendo como protagonistas a empleados de C.A.F., combinados militares, incluso encuentros de exhibición como el que enfrentó en 1938 al Unión Club, de Irún frente a un combinado de jugadores naturales de Beasain y la vecina Ordizia.

HISTORIA DEL CLUB: 

1939 – 1940

Finalizada la guerra la pelota y el ciclismo continuaron siendo los deportes predilectos de las nuevas autoridades permaneciendo el fútbol totalmente inactivo hasta que, coincidiendo con el verano y sabiéndose que los campeonatos de fútbol iban a ser reactivados en breve, se dejó en manos de Francisco Elzo Urrestarazu, portero nacido en la localidad y con pasado en Primera División, la organización de una selección con los mejores jugadores locales disponibles para competir en el campeonato de Segunda Categoría que estaba preparando la Federación Guipuzcoana para la temporada 39/40. Contando con la total colaboración de Falange cuya sección de deportes regía los destinos de todo el deporte local, Elzo tomó las riendas creando una comisión presidida por sí mismo que se encargó de reunir un grupo de jugadores que habían pertenecido al Tercio de Oriamendi local a los que se sumaron, con el lógico consentimiento de las autoridades, otros procedentes de los campos de concentración en un claro intento de superar los dramáticos momentos bélicos recientemente vividos.

Vistiendo camiseta blanca con pantalón azul y contando con la cesión del Campo de Sempere perteneciente a la empresa C.A.F., presidido por el propio Francisco Elzo quedó constituido a finales de 1939 el Beasain Fútbol Club inscribiéndose acto seguido en la Federación Guipuzcoana y tomando parte en el torneo del Distrito de Tolosa para clubs de Segunda Categoría disputado entre enero y marzo de 1940 donde resultó campeón de Liga.

1940 – 1950

Con la Real Sociedad de Fútbol, de San Sebastián y el Real Unión Club, de Irún fuera de la Primera Regional centrados en Segunda División, el Beasain F.C. ascendió a Primera Categoría donde se estrenó durante la campaña 40/41 disputada entre septiembre y noviembre de 1940 quedando quinto de un total de seis participantes, debiendo atender antes del 1 de enero de 1941 su cambio de denominación para ajustarse a la Ley que prohibía el uso de extranjerismos adoptando el de Sociedad Deportiva Beasain y, paralelamente, desde el 6 de febrero del mismo año un decreto gubernamental por el cual se obligaba a todas las sociedades deportivas a estar inscritas en el Registro de Asociaciones. Conscientes de que el club no estaba registrado y debía legalizarse su situación, este paso aun se demoró hasta después de finalizada la sesión 41/42 en la que fueron cuartos y edición 42/43 donde fueron subcampeones, emprendiéndose paralelamente entre finales de 1942 y principios de 1943 una dura lucha mediante la cual los blanquiazules consiguieron unos nuevos Estatutos, algo más de trescientos socios y, lo más importante, recuperar de Falange el uso exclusivo de la vieja sede del Casino que se tenía en la Calle José Miguel Iturriotz, 5.

Vistiendo camiseta partida a dos mitades blanca y azul con pantalón blanco y siendo presidida por Miguel Cerrajería, la S.D. Beasain no tuvo una buena temporada 43/44 siendo sexta y colista, siéndole más propicia la campaña 44/45 en la que fueron segundos tras el C.D. Ordicia. En la sesión 45/46 el número de participantes en Primera Regional que se subdividía en dos grupos de seis participantes fue ampliado en número pasando a ser doce los participantes en cada grupo, concluyendo los besaindarras en sexta plaza debiendo incluso competir con sociedades riojanas.

A pesar de la intención de los blanquiazules de estar lo más arriba posible en la tabla clasificatoria y, si se terciaba, ascender a Tercera División, lo cierto es que pese al apoyo de su afición y contar con un excelente terreno de juego no le dio para cumplir su sueño, terminado cuarto en la edición 46/47 y tercero en el curso 47/48. Llegados a la temporada 48/49 la Federación Guipuzcoana anunció que los seis primeros de cada grupo formarían parte a partir de 1949 de una nueva categoría titula Regional Preferente formada por los más distinguidos clubs guipuzcoanos y riojanos, siendo los besaindarras que volvieron a vestir camiseta blanca con pantalón azul sextos accediendo a esta división tope del fútbol regional en la que debutaron durante la campaña 49/50 ocupando un discreto octavo puesto.

1950 – 1960

Al empezar los años cincuenta la S.D. Beasain empezó a vestir camiseta blanquiazul con pantalón azul siendo el club presidido por Luis Suárez quien, en su segundo año al cargo, terminó la temporada 50/51 en décima plaza. En la campaña 51/52, ya bajo el gobierno de Luis Mendizábal, el club concluyó en octavo puesto, disponiendo en la sesión 52/53 de una gran ocasión para disputar la Promoción de Ascenso a Tercera División al ser segundo en Liga a cinco puntos del C.D. Hernani. Para el club besaindarra era la primera vez que se estaba tan cerca de competir en un tercer nivel nacional que era una categoría muy fuerte y reunía a potentes sociedades con plantillas repletas de notables jugadores. En la sesión 53/54, con Ángel Ayestarán en la presidencia los blanquiazules lucharon por estar lo más arriba posible, contentándose con un brillante tercer puesto que le dejó muy cerca de poder promocionar.

Todo el camino recorrido, muy a pesar del esfuerzo de la directiva, pareció entrar en saco roto durante el campeonato 54/55 en el cual se bajó al octavo puesto, recuperándose gran parte del camino en la temporada 55/56 donde se concluyó en tercer puesto. Lo que aparentemente era un campeonato más, con la decisión de la Federación Española de aumentar el número de participantes en los grupos de Tercera División pasando generalmente de diez o doce a dieciocho, la fortuna se asentó al lado de los besaindarras quienes fueron catapultados a esta categoría, inédito nivel en la localidad que fue recibido con gran entusiasmo tanto por directivos, jugadores y por supuesto aficionados. Aunque fuera de rebote, los blanquiazules se situaron por primera vez en su historia en el tercer nivel futbolístico formando parte durante la campaña 56/57 del Grupo IV donde, con mucho pundonor, terminaron en séptima posición.

Como el antiguo Campo de Sempere se quedó obsoleto para tan importante categoría, las autoridades municipales emprendieron entre 1957 y 1958 la construcción del Estadio de Loinaz debiendo la S.D. Beasain disputar la sesión 57/58 en el vecino Campo de Arana de la localidad de Ordizia donde, pese a la incomodidad de los desplazamientos a feudo ajeno, cumplieron terminando decimoprimeros. El esperado Estadio Municipal de Loinaz fue inaugurado el 31 de agosto de 1958 siendo presidente Jesús Erguin, compitiendo en un torneo 58/59 en el que los blanquiazules concluyeron en séptimo puesto mientras en la campaña 59/60 que cerraba la década fueron octavos corroborando que el club se había asentado en la categoría.

1960 – 1970

Con el cambio de década la S.D. Beasain siguió siendo un club puntero dentro del panorama futbolístico guipuzcoano, no en el regional, compitiendo en el Grupo IV de Tercera División compuesto en aquellos años por sociedades afiliadas a la Federación Guipuzcoana que recogía, además de guipuzcoanos, clubs riojanos, alaveses y del norte burgalés destacando nombres ilustres como el C.D. Logroñés, Deportivo Alavés, S.D. Éibar y Real Unión Club, de Irún. Presidido por Guillermo Gárate, la temporada 60/61 fue nefasta en lo deportivo sumando tan solo cinco victorias que le llevaron a ocupar la decimocuarta plaza, debiendo defender la categoría en una Promoción de Permanencia ante la aspirante S.D. Ilintxa, de Legazpi, resuelta favorablemente al empatar 2-2 en la ida y vencer en casa delante de su afición por 3-1. Mejor fue sin duda la campaña 61/62 con un equipo más entonado que terminó quinto, volviendo a ser asfixiante la sesión 62/63 cuando, decimocuartos empatados a puntos con el Villafranca U.C., el gol average favorable les evitó descender a Primera Regional. En la edición 63/64 se concluyó el campeonato de Liga en séptima posición aunque no muy alejado en puntos d los puestos de cola en un apretado torneo, no teniendo tanta suerte en la campaña 64/65 en la que, decimoquintos, perdieron la categoría que habían ostentado durante nueve temporadas consecutivas.

De regreso a la Primera Regional guipuzcoana, por entonces subdividida en dos grupos de diez participantes cada uno, la temporada 65/66 se resolvió con un primer puesto en Liga logrado con gran holgura pero, lamentablemente para sus intereses, en la Promoción de Ascenso a Tercera División el equipo vagonero no estuvo a la altura y, tercero tras C.D. Pasajes y C.D. Amaikak-Bat, de Deba, tuvo que resignarse a no ascender. En la campaña 66/67 se mantuvo alejado de la cabeza terminando cuarto, puesto que no le impidió disputar la Promoción de Ascenso según el sistema competitivo de entonces donde tampoco tuvo éxito finalizando tercero, cambiando este en la sesión 67/68 en la que la Promoción quedaba reservada a los dos primeros clasificados de cada grupo.

Tercera la S.D. Beasain, en el curso 68/69 los hasta entonces dos grupos guipuzcoanos de Primera Regional quedaron unificados en un grupo único teniendo los vagoneros un año realmente nefasto en el que ocuparon la decimoquinta y penúltima plaza descendiendo a Segunda Regional, categoría en la que militaron durante la campaña 69/70 con profundo sabor agridulce puesto que, después de ser cuartos en Liga y luego en la Promoción conseguir el ascenso tras eliminar a doble encuentro al C.D. Aloña Mendi, de Oñati, tras vencer en casa 2-0 y empatar 0-0 en la vuelta, la reestructuración llevada a cabo por la Federación Española en Tercera División y, por consiguiente, de las Categorías Regionales, dejó a los besaindarras sin sitio en Primera Regional.

1970 – 1980

Presidido el club por Jesús Camacho, los años setenta empezaron con buen pie ya que en la temporada inicial 70/71, siendo terceros en Liga y escapándose el ascenso directo por un punto, en la Promoción se pudo lograr el objetivo eliminándose al C.D. Vitoria tras vencer en casa 2-1 y empatar en la capital alavesa 0-0, situándose en una Primera Regional que de buenas a primeras se le atragantó a los blanquiazules en la campaña 71/72 ocupando los últimos puestos y concluyendo decimoquintos por lo que descendieron nuevamente a Segunda Regional. En la sesión 72/73 Miguel Ángel León se hizo con el control de la sociedad finalizando en tercer puesto por lo que no se obtuvo el ascenso, decayendo el juego vagonero en la siguiente edición 73/74 hasta el punto de ser décimos en Liga sin ninguna aspiración a estar en los puestos de arriba.

La reestructuración emprendida por la Federación Guipuzcoana en 1974 creando una nueva categoría titulada Regional Preferente, abolió para la temporada 74/75 la Segunda Regional pasando los vagoneros a Primera Regional que en realidad se convirtió en el quinto nivel nacional no beneficiándose los besaindarras que se quedaron donde estaban aunque luego en Liga, con una plantilla reforzada, se ocupó la segunda plaza tras el C.D. Aloña Mendi promocionando para ascender a Regional Preferente sin suerte pues, ante la S.D. Urola, de Zumárraga se perdió 1-4 en casa resultando la victoria por 3-4 a domicilio sin premio. En la campaña 75/76 se apostó por el ascenso de nuevo quedando segundos en Liga tras el C.D. Vitoria, entrando en una Promoción de Ascenso que se jugó mediante sistema de liguilla compitiendo los tres primeros clasificados de los dos grupos por entonces existentes de Primera Regional con la frustración de ser quintos.

Nutriéndose de un destacado contingente de juveniles para los que, durante estos años, se organizó un campeonato con fines deportivos y recaudatorios repercutiendo las escasas ganancias en el primer equipo, la S.D. Beasain no tuvo la consistencia necesaria en las sesiones 76/77, 77/78 y 78/79 finalizando en las tres séptima sin opciones de merodear los primeros puestos, presentando sin embargo un gran balance en la edición 79/80 Bajo el mandato de Jesús Cuadrado cuando, aunando un gran plantel, pudo al fin ascender directamente a Regional Preferente tras ser primero con tres puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, C.D. Oyarzun.

1980 – 1990

La década de los años ochenta no empezó con buen pie pues en su primera temporada, 80/81, los blanquiazules tuvieron un importante tropiezo y decimonovenos en la clasificación, aunque empatados con el C.D. Hernani, perdieron la categoría que tanto les había costado conseguir descendiendo a Primera Regional. Con una nueva Junta Directiva encabezada por Miguel Goitia, durante la campaña 81/82 se hizo todo lo posible por estar arriba pero un sexto puesto fue lo único que se obtuvo resultando peor la sesión siguiente 82/83 cuando terminó en novena plaza.

En la edición 83/84 Jesús Cuadrado regresó a la presidencia dispuesto a mejorar la situación pero el quinto puesto final vino a confirmar que todavía restaba camino por hacer, reforzándose todos los puestos en la temporada 84/85 para intentar nuevamente el ascenso a Regional Preferente, objetivo que en esta ocasión sí se logró al finalizar primero e imbatido sumando veintitrés victorias y siete empates por ninguna derrota. De nuevo en el grupo único de Regional Preferente donde competían parte de los clubs más destacados de Guipúzcoa y Álava, la campaña 85/86 se desarrolló dentro de los cauces previstos consiguiéndose una meritoria sexta plaza junto a la sensación de que, con el refuerzo de algunos jugadores, para la sesión 86/87 se podía optar a estar más arriba aunque nada de esto sucedió siendo este curso contrario a los esperado y concluyendo con una decepcionante decimotercera plaza.

En la edición 87/88 Luis Alonso sustituyó a Miguel Goitia en la presidencia finalizando los blanquiazules en un discreto noveno puesto, sufriéndose mucho en el curso 88/89 cuando, en lugar de mirar a los puestos de cabeza estuvo más pendiente de la cola de la cual no se pudo desprender debiendo disputar una Promoción de Descenso en la que se jugó la categoría frente al C.D. Trintxerpe, de San Sebastián, con el que había empatado a puntos en Liga salvándola gracias a un contundente 5-2. En la temporada 89/90 entró una nueva Junta Directiva presidida por Peio Gibelalde con nuevas ideas y ganas de ascender que buscó apoyo económico en el empresariado local consiguiendo ser subcampeón de Liga a un punto del C.D. Zarautz quien se llevó el ascenso directo a Tercera División. Debiéndose conformar con disputar la Promoción de Ascenso a Tercera División, los blanquiazules no pudieron hacer nada ante un superior Bermeo Club quien se llevó el gato al agua siendo tercero el C.D. San Ignacio, de Vitoria.

1990 – 2000

Con el inicio de los años noventa llegó la que sería época gloriosa del club guipuzcoano experimentando un gran crecimiento deportivo fundamentado en lo económico que le llevó a Segunda División B en un muy reducido espacio de tiempo y, a lo más complicado, mantenerse en el tercer nivel nacional durante muchos años incluso, si la ocasión se prestaba, a intentar dar el salto a una categoría profesional como la Segunda División.

El éxito besaindarra tuvo mucho que ver con la gestión de su presidente Peio Gibelalde, capaz de atraer y acercar a la S.D. Beasain inversores de la industria local y al trabajo de su equipo técnico llevando a la localidad notables futbolistas con pasado profesional y jóvenes figuras todavía en proyecto que empezaban a despuntar. En la primera temporada, 90/91, confiada una potente plantilla a Eduardo Prieto, los vagoneros se pusieron pronto líderes teniendo una pequeña crisis en la que Prieto fue relevado por Peio Iguarán, consiguiéndose el ascenso directo a Tercera División por la puerta grande al aventajar al C.D. Lagun Onak, de Azpeitia, por cinco puntos. Desde su última comparecencia en esta categoría habían transcurrido veintiséis años y muchas cosas más, como que ya no era el tercer nivel, sino el cuarto, aunque esto poco importó en un club que al fin se veía entre los grandes del fútbol vasco.

Para no desentonar en su regreso a Tercera División, la directiva blanquiazul reforzó la plantilla con nuevos jugadores de cara a la campaña 91/92 siendo en entrenador Alfredo Del Castillo González quien se encargó de realizar un magnífico torneo rivalizando incluso con el Real Unión Club, de Irún, para conseguir el primer puesto, objetivo a su alcance que no se obtuvo por un solo punto de margen. Segundo en la tabla clasificatoria, el sistema competitivo de la época le concedió la oportunidad de intentar ascender a Segunda División B participando en la Promoción de Ascenso, fase donde aprovechó la calidad de su excelente plantilla para ser primero de su grupo por delante de Utebo F.C., U.M. Escobedo y Peña Sport F.C., de Tafalla con cuatro victorias, un empate y una derrota logrando un histórico ascenso a la categoría de bronce.

El debut en Segunda División B durante la sesión 92/93 fue recibido como se merecía disponiendo de un Estadio Municipal de Loinaz preparado para la ocasión y continuando en labores técnicas Alfredo Del Castillo. Ubicados en el Grupo II junto a clubs vascos, cántabros, navarros, castellano-leoneses, riojanos, aragoneses más el F.C. Andorrà, los vagoneros tuvieron que esforzarse para conseguir la permanencia en un torneo tremendamente igualado donde sólo dos puntos le separaron del descenso. En la edición 93/94 la S.D. Beasain contrató los servicios de Perico Alonso trayéndose procedentes de la Real Sociedad de Fútbol, de San Sebastián, un nutrido grupo de jugadores cedidos que ofrecieron un gran rendimiento hasta el punto de terminar el torneo en sexto puesto, antesala de lo que fue la sobresaliente temporada 94/95 en la que, continuando Alonso como entrenador, se llegó bastante lejos en el Campeonato de España y en Liga donde los vagoneros, muy entonados, concluyeron cuartos tras Deportivo Alavés, C.D. Numancia y Sestao Sport Club por lo que se clasificaron matemáticamente para disputar su primera Promoción de Ascenso a Segunda División. Dividida esta fase en cuatro grupos de cuatro participantes cada uno, los vagoneros llegaron al suyo extenuados no consiguiendo los números que se pensaban, resultando cuartos y colistas con dos empates y cuatro derrotas precedidos por U.D. Almería, Valencia C.F. «B» y Racing Club de Ferrol.

Para la campaña 95/96 el club vagonero cambió de técnico incorporando a Jesús Mari Zamora y conservando prácticamente la misma plantilla salvo alguna importante baja pero, desde el principio, se vio que la continuidad iba a estar cuesta arriba siendo Zamora relevado en la jornada 14 por José María Araquistain con quien se terminó en decimoquinta plaza evitando por tres puntos disputar la traicionera Promoción de Permanencia. Siguiendo en el Grupo II, la sesión 96/97 fue confiada a Araquistain quien, después de veinticuatro jornadas, fue sustituido por Manuel Díez de Esteban quien le dio otro aire a la plantilla remontando posiciones hasta el punto de ser séptimos en Liga quedando a cinco puntos de entrar en la Promoción de Ascenso. En la edición 97/98 la S.D. Beasain siguió con la estrategia de contar con los jugadores más destacados de la comarca y reducir un presupuesto cada vez más complicado de mantener, fórmula que le dio un gran resultado por cuando, sin ser favorito al título, anduvo muy cerca de él realizando un campeonato espectacular donde fueron terceros en Liga a tres puntos del Barakaldo C.F. y uno del Athletic Club «B», obteniendo por segunda vez en pocos años el acceso a la Promoción de Ascenso a Segunda División. Tal cual sucediera poco tiempo antes, los vagoneros no se sintieron cómodos en este breve pero intenso torneo terminado cuartos y colistas tras Málaga C.F., Terrassa F.C. y Talavera C.F. quienes lucharon por el ascenso.

La temporada 98/99 la empezó Díez de Esteban pero sin conseguirse los resultados apetecidos, tomando el mando José María Araquistain los diez últimos encuentros para ser decimotercero después de eludir el descenso directo en la última jornada donde debieron de imponerse al C.D. Tropezón, de Tanos por 0-3 y muchos nervios por la tensión acumulada durante todo el campeonato. En la campaña 99/00 los vagoneros contrataron a Gonzalo Arconada, técnico con el que revitalizaron el plantel remontando el vuelo con un sexto puesto en Liga, aunque sin opciones de terminar entre los cuatro primeros clasificados pese a lo cual, después de lo vivido en el curso anterior, fue un gran logro.

2000 – 2010

Coincidiendo con el cambio al nuevo siglo la S.D. Beasain siguió instalada en la élite del fútbol nacional continuando compitiendo en el Grupo II junto a clubs vascos, navarros, riojanos, castellano-leoneses, cántabros y aragoneses encargándose Gonzalo Arconada de entrenar la plantilla de la temporada 00/01 que, sin sobresalir demasiado, realizó un notable torneo ocupando finalmente la séptima plaza. Muy distinta, sin embargo, fue la campaña siguiente 01/02 en la cual, entrenados por Xabier Estébanez, el conjunto vagonero no consiguió salir de los puestos de cola temiéndose por su continuidad en la categoría debiendo ser sustituido Estébanez a partir de la jornada doce por Manuel Díez de Esteban quien, pese a su esfuerzo, dejó a los blanquiazules decimosextos debiendo disputar una Promoción de Permanencia que, a doble encuentro, le enfrentó a la U.D. Melilla, decimosexto del Grupo IV. En una eliminatoria a cara o cruz, los norteafricanos se impusieron en la ida por 2-0 complicándoles mucho a los vagoneros el encuentro de vuelta en su casa, partido donde no se pasó del empate 1-1 significando la despedida de los guipuzcoanos de la categoría tras diez temporadas consecutivas en ella.

Descendido a Tercera División el presidente artífice del ascenso, Peio Gibelalde presentó su dimisión siendo sustituido por Enrique Villaro quien contrató, de cara a la sesión 02/03, a Xabier Mandiola como técnico terminándose el campeonato en sexta plaza aunque alejado en puntos de la Promoción de Ascenso. Para la edición 03/04 llegó al banquillo Iñaki Esquisabel con la mente puesta en conseguir una de la cuatro primeras plazas, objetivo que se difuminó con el paso de las jornadas pareciendo el torneo un calco del anterior concluyendo igualmente sextos, pareciendo no haber dos sin tres cuando, ya en la temporada 04/05, se consiguieron similares guarismos siendo la sexta plaza su destino. Precisamente es este último año, el Estadio de Loinaz fue remodelado completa y profundamente presentando una nueva grada cubierta y suficientes garantías para ser su feudo en el futuro más inmediato, siendo estrenadas las obras el 8 de octubre en un encuentro que tuvo como invitados a las primeras plantillas de Real Sociedad de Fútbol, de San Sebastián y Deportivo Alavés, de Vitoria.

Durante la campaña 05/06 el equipo vagonero no estuvo a la altura de los años anteriores y sufrió un importante descenso deportivo que a punto estuvo de terminar en tragedia pues, decimocuarto en Liga empatado a puntos con el C.D. Aurrera Vitoria, el descenso masivo de clubs vascos procedentes de Segunda División B y el no ascenso de ninguno de los del Grupo IV de Tercera División provocó un descenso por arrastre del que se libraron por los pelos. Tomada nota de lo sucedido, la directiva de Enrique Villaro reforzó la plantilla del curso 06/07 concienzudamente hasta el punto de finalizar cuarto, puesto que el permitió disputar la Promoción de Ascenso cayendo eliminado en Cuartos ante el C.F. Reus Deportiu, conjunto tarraconense con el que empató en casa 2-2 y perdió en la vuelta por 2-1.

La campaña 07/08 fue otro varapalo para los blanquiazules quienes, ahogados a lo largo de todo el campeonato inmersos en los puestos de cola, gracias a una victoria en el último encuentro de Liga disputado en casa del C.D Vitoria pudieron eludir el descenso por tan solo dos puntos finalizando decimocuartos, puesto que fue mejorado en lo sucesivo cambiando radicalmente el panorama en la sesión 08/09 donde concluyeron quintos empatados a puntos con Amurrio Club y C.D. Elgoibar quienes promocionaron, mientras en la edición 09/10, con un equipo muy similar, se terminó en sexta plaza a dos puntos de poder promocionar.

2010 – 2020

Con el cambio de década la S.D. Beasain continuó siendo un club puntero dentro del Grupo IV de la Tercera División vasca teniendo una buena temporada inicial 10/11 en la que fue quinto clasificado aunque sin opciones matemáticas de estar en los cuatro primeros, objetivo que sí se vio felizmente cumplido en la campaña siguiente 11/12 cuando los vagoneros, cuartos en Liga tras C.D. Laudio Salleko, Barakaldo C.F., y Club Portugalete, participaron en la Promoción de Ascenso pero sin demasiado recorrido al quedar eliminados en Cuartos ante el Levante U.D. «B», después de empatar 3-3 en casa y perder en tierras valencianas por 2-1.

En las siguientes temporadas los blanquiazules no estuvieron afortunados y, a pesar de contar con buenos jugadores, su rendimiento en Liga no fue el esperado debiéndose conformar con sendos décimos puestos en los campeonatos 12/13 y 13/14 que no gustaron a la afición, experimentando una franca recuperación en la sesión 14/15 en la que se dio todo por poder promocionar quedándose con la miel en los labios al ser quinto empatado a puntos con la S.D. Cultural Durango, puesto idéntico al cosechado en la edición 15/16 donde en esta ocasión la Promoción se esfumó por un solo punto. Llegados a la temporada 16/17 la fortuna pareció sonreírles después de varios intentos fallidos y por fin, con una plantilla muy similar a la de los cursos anteriores, se pudo alcanzar la cuarta plaza en medio de un torneo muy igualado en los puestos de arriba decididos por un escaso margen de puntos. Clasificados para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B, los vagoneros eliminaron en Cuartos a La Hoya Lorca C.F. «B» después de un contundente 5-0 en casa perdiendo el encuentro de vuelta por 2-0 y al C.P. Cacereño en Semifinales después de una intensa lucha donde se venció en casa 1-0 y se perdió en la capital extremeña por 2-1 accediendo a la Final gracias al valor doble de los goles sumados a domicilio, gran cita en la que, a pesar de su enorme ilusión, no se pudo lograr el ascenso al empatar 2-2 en casa ante el Real Sporting de Gijón «B» y, una semana más tarde, perder 5-2 en la ciudad asturiana.

Con un potencial económico respetable dentro del Grupo IV vasco de Tercera División y un plantel casi siempre competitivo, las ganas de ascender permanecieron intactas en el curso siguiente 17/18 cuando los blanquiazules hicieron todo lo que estaba en sus manos para terminar entre los cuatro primeros clasificados, objetivo que no se consiguió en beneficio del Sestao River Club empatado a puntos, siendo mucho más discreta la sesión 18/19 en la cual los vagoneros se mantuvieron alejados de los puestos de cabeza concluyendo en una decepcionante decimotercera plaza. La década se cerró con un campeonato 19/20 extraño donde el protagonista sin duda fue la alarma sanitaria implementada en marzo de 2020 que obligó a la Federación Española a suspender el campeonato cuando la S.D. Beasain ocupaba la decimocuarta plaza decretándose paralelamente que ningún club perdería su categoría.

A lo largo de la década el club del Goierri extiende su denominación a la lengua vasca empleando, de forma indistinta, escudos donde se fusiona su nombre con la lengua castellana, caso de S.D. Beasain K.E. o bien aparece en solitario como Beasain Kirol Elkart.

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